Para hablar de usabilidad, debemos necesariamente hacer referencia a lo intuitivo, estas dos expresiones funcionan una acorde con la otra, independientemente de la interface humana que se utilice integrando hardware y software. Imaginemos por un instante un automóvil cuyo volante este en nuestros ojos y que no requiere de nuestras manos para conducirlo, ¿ podría conducirse de una mejor forma?.
 


pero que pasaría si nos distraemos…

La usabilidad no es únicamente para páginas web, aplica para todo aquello que implique tecnología e interacción con el humano, la cual cada vez se hace más necesaria e inevitable. En los años 80 y 90 con el auge de la computara personal, la interacción básicamente consistía en el ratón y el teclado, pero hasta esto interacción no ha cambiado, pero a medida que la micro tecnología se masifica y abarata aumenta su capacidad de procesamiento esta generando los elementos fundamentales que lo hara posible lo cual coyeva una serie de preguntas:

      • ¿Cuándo se realizara el gran salto hacia una interfaz neuronal?
      • ¿Una interfaz neuronal con la maquina requiere de nuevas medidas de seguridad?
      • ¿La integración neuronal con la máquina, hace que el hombre pierda su humanidad?
      • ¿La comunicación entre humanos será digital?
      • ¿El lenguaje como elemento de comunicación ya no será necesario?

La usabilidad está definida por la Organización Internacional para Normalización (ISO) en el documento 9241 como “la medida en que un producto puede ser utilizado por usuarios para alcanzar objetivos específicos con efectividad, eficiencia y satisfacción en un contexto de uso”. Esta amplia definición se reduce a esto: ¿las personas pueden entender y usar fácilmente la aplicación en el dispositivo utilizado?

El experto en usabilidad Jakob Nielson tiene un marco (framework) para analizar la usabilidad de un producto (aplicación + dispositivo). Descompone la usabilidad en cinco componentes: aprendizaje, eficiencia, recordación, error y satisfacción. Al usar este marco, podemos identificar problemas de usabilidad e identificar formas de resolverlos.

Partiendo de lo anterior, aquellos simuladores web (aplicaciones) para comprobar la usabilidad de un producto solo pueden enfocarse en alguno de estos cinco componentes. Por tanto estas herramientas no producen un resultado efectivo.